Debido a la necesidad de líquido vital potable existente en varios sectores de Mulalillo, el GAD Parroquial se encuentra ejecutando un proyecto de gran magnitud, el cual beneficiara a alrededor de 476 personas de varias comunidades donde únicamente cuentan con agua entubada proveniente directo del páramo.
“Es un proyecto bastante grande para la Zona Alta de Mulalillo, es una inversión de dos etapas la primera es una inversión de 550 mil dólares que estamos concluyendo, que comprende la construcción de la planta de tratamiento y la línea de conducción que es alrededor de 22 kilómetros”, mencionó Edison Yánez, presidente del GAD Parroquial.
El recorrido de conducción del agua inicia desde el sector Las Vigas ubicado en los páramos de Atocha, da una vuelta por la provincia de Tungurahua en el sector de Quisapincha, hasta llegar a la comunidad de San Diego. Un aporte de 30 mil dólares ha realizado el cabildo local, monto que ayudó a cubrir el trabajo de excavación y tapado de las líneas conductoras.
De igual manera la Municipalidad ha asignado una cantidad de 600 mil dólares en el presupuesto anual de 2021, el cual será usado para cubrir la segunda y última etapa que comprende la realización de las conexiones domiciliarias. Actualmente la primera etapa está a punto de concluir con un total del 90% del trabajo cumplido.
Los sectores que contaran con el servicio potabilizado en Mulalillo son: San Diego, Unajitín, San Ignacio, Unión y trabajo, Terán, San Juan, Alta Chica, Chirinche alto, Chirinche San Vicente y Chirinche bajo. Por otro lado, también llegará a los sectores de San Isidro y Gustavo Iturralde en Cusubamba.
El valor final es de 1 millón 110 mil dólares, sin contar la mano de obra que aportan los beneficiarios, “desde que inició el proyecto hemos hecho un cálculo, las mingas son en el páramo y eso cuesta alrededor de 25 dólares diarios, todas las mingas aportadas este momento por los 476 usuarios ascienden a un rubro de 400 mil dólares”, dijo Yánez.
Este proyecto se venía ejecutando desde inicios de 2020, pero por motivos de la pandemia tuvo que ser suspendido, pero desde la finalización del estado de excepción en septiembre, las labores se retomaron para culminar esta obra que venía gestionada desde el 2014.