Desde el 16 de junio del 2020, Salcedo pasó a semáforo color amarillo, se brindó más libertad a los ciudadanos de salir de sus casas tras el confinamiento, dando paso a la reactivación económica, la realidad en el cantón sobre el respeto de ciertas medidas como el distanciamiento social aplicada con el fin de evitar el contagio de Covid-19 es preocupante.
Según establece la ordenanza se debe preservar una distancia de 1,50 o 2 metros entre personas, pero esta normativa no es del todo cumplida. Según manifiestan las autoridades la colaboración de los ciudadanos es precaria.
“Dentro del cantón hemos tenido bastantes problemas de indisciplina ciudadana, la colaboración de la ciudadanía no ha sido como nosotros esperábamos. Como autoridades podemos poner muchas reglas, muchas sanciones, pero siempre necesitamos ese compromiso social para llegar a un éxito y a un nivel bajo de contagio de Covid-19”, expresa Johanna Villalba, Jefa Político de Salcedo, en una entrevista para Vanguardia.
Diariamente se puede observar largas filas en los exteriores de las instituciones financieras, de igual forma se puede visualizar grandes aglomeraciones ocasionadas por las ventas ambulantes que se despliegan por todo el casco central.
Entre las acciones tomadas para hacer respetar esta disposición, Villalba comenta que siempre en operativos se prioriza el hacer cumplir el distanciamiento, “hemos procedido a nivel de socialización a tratar de que las personas nos pongamos al 1,5 y hasta 2 metros de distancia, en vías públicas nosotros siempre estamos socializando mediante perifoneo hemos estado diciendo que debemos cumplir con el distanciamiento para evitar el contagio”.
La Jefa Político, expresó preocupación y emitió un mensaje a la ciudadanía, “quiero pedir la colaboración a todas las personas para que podamos hacer nuestro trabajo. Hace falta conciencia social, es muy difícil sin la colaboración de la gente hacer respetar el distanciamiento”.