El Dato: 80 dólares es la sanción que tuvieron que cancelar las comerciantes.
Tras la gresca, el vehículo permaneció en el lugar aproximadamente cinco horas hasta que por la tarde los efectivos retiraron las cadenas al haberse pagado la sanción.
El jueves 19 de agosto de 2021, en las calles Olmedo y Abdón Calderón se registró un altercado donde vendedoras forcejeaban e insultaban a los efectivos municipales mientras intentaban colocar un candado a un vehículo que se dedicaba a la venta de cocos. Según los afectados únicamente se habían parqueado alrededor de dos minutos.
Alrededor de las 11:00 entre gritos se observó a dos mujeres enfrentarse a los policías, las féminas expresaban que se habían orillado un momento en la zona azul y que de manera injusta los uniformados llegaron y les colocaron la cadena. Posteriormente declararon que recibieron agresiones.
“Me detuve para vender un coco, mientras que un municipal me dijo que me ponga más arriba que me orille para no obstaculizar, entonces yo vine, como vi que estaba vacío me orille aquí y ya estaba de salida, entonces vinieron me cerraron el paso, ya no pude salir y se bajaron a ponerme el candado”, describió Jesica Vera, propietaria.
Por su parte Francisco Teneda, comisario municipal, afirma que las ciudadanas incumplieron con la Ordenanza del Simetsa, la misma que en uno de sus artículos prohíbe el uso de la zona tarifada para la realización de actividad comercial, además de esto no hicieron caso a los avisos por parte de los uniformados.

“Hay un artículo que prohíbe hacer actividad económica, vender o cualquier tipo de asuntos económicos que quiera realizar una persona o comerciante y entonces lo que pasa es que la camioneta había estado estacionada ahí y a los dos llamados de atención de parte de mis compañeros Policías Municipales no se ha retirado, entonces han procedido a ellos a inmovilizar”, dijo el Comisario.
La comerciante, y su cuñada quien tenía una bebe en brazos recibieron golpes según manifiesta Vera, no les importó que se encontrará una menor entre los forzamientos, “nos golpearon, le hicieron caer a la niña de un año y medio, el municipal me metió un puñete y me rompieron el pantalón”, dijo.
La autoridad municipal explica que no existió tal agresión y que los insultos y forcejeos vinieron de parte de las comerciantes, “en ese momento han procedido a empujarle de una forma arbitraria y grosera, a querer impedir que se realice el trabajo”. Teneda afirmó que tras pagar la multa las mujeres amenazaron a los agentes de control.
“Las compañeras de la Policía Municipal que intervinieron en ese procedimiento habrían recibido amenazas y que les habían indicado machetes. Son comerciantes que no están aquí solamente por vender, sino ya vienen con otro tipo de intención, mientras exista control, mientras exista la aplicación de las ordenanzas no va a ser tan fácil que el comerciante pretenda hacer de las suyas”, concluyó Teneda.