VANGUARDIA

Presente la temporada de lo que es considerado para muchos, un manjar.

Es una tradición para muchos en esta época del año realizar una singular actividad, como es la de madrugar a coger catzos, con el objetivo de poder disfrutar como muchos lo denominan delicioso manjar, el cual solamente se puede disfrutar durante cierta temporada cada año. Esta actividad se ha convertido para algunas personas una costumbre que vale la pena disfrutar.

Estos escarabajos únicamente se hacen presentes durante los meses de agosto, septiembre, octubre y noviembre, pero dependen de otros factores complementarios para que puedan ser degustados por los amantes de su sabor. Para motivar su salida de la tierra de llover y generar la humedad suficiente en la tierra para que los populares catzos salgan.

Tras la lluvia, hay que esperar a la madrugada del día siguiente para que los mismos salgan a la superficie, además, por si fuera poco estos animales tienen incluso hora exacta de salida, la misma que oscila desde las 05h30 am por lo que las personas que disfrutan de esta especie deben madrugar para poder atraparlos y posterior disfrutarlos.

“Sinceramente vale la pena la madrugada, dejar de dormir, ensuciarse de lodo o tierra los zapatos. Es algo tan agradable que incluso sirve como actividad recreativa, hay que esperar que sea las 05:30 a partir de esa hora inicia a salir; hay que esperar algunas veces 10, 15 minutos pero como le digo vale la pena el sacrificio”, dijo Olimpia Chuqui, habitante de Mulliquindil.     

Los factores no terminan, estos escarabajos únicamente se hacen presentes en terrenos específicos, es así que dentro de la zona centro de Salcedo los lugares ideales a donde los amantes de este exótico animal acuden son dos: Parque Infantil y las extensiones del Con Gas ubicadas en Chipoaló.

Mientras que en las zonas rurales los habitantes tienen identificados los sitios y localidades donde puede acudir a cazar estos escarabajos. Pero, por si fuera poco, estos característicos animales una vez atrapados deben ser preparados, retirados sus alas, patas y fritos para ser consumidos con su acompañante ideal que es el tostado.

Esta tradición perdura durante generaciones, donde se ha conservado el saber que la temporada de este exótico animal culmina con la llegada de Los Finados, en noviembre.