Desde 20 hasta 120 dólares pagan por uno o varios mechones de cabelleras largas y cargadas, los mismos serían utilizados posteriormente para la elaboración de extensiones y pelucas.
EL DATO. Esta actividad es más común que se dé en los días de feria, que son los jueves y domingos.
Una imagen muy poco cotidiana llama la atención de los transeúntes que caminan por los alrededores de la plaza Augusto Dávalos de Salcedo, pues un grupo de afroecuatorianos, conformado en su mayoría por mujeres, se acercan a señoritas y señoras con largas cabelleras, curiosamente buscando comprárselas.
“Le compro su cabello”, “Venga mija le explico”, son algunas de las frases con acento costeño que se les escucha, unas corren asustadas, intrigadas por la propuesta, mientras que otras al escuchar la oferta acceden, y de inmediato toman asiento en un taburete.
Seguidamente, como si se tratase de una peluquería, en plena vereda proceden a seccionar el cabello y cortan uno o varios mechones, dependiendo el acuerdo con la cliente, lo hacen de la parte medía de la cabeza, para que la chica o señora no tenga problemas después para peinarse.
Las mujeres dedicadas a este oficio prefieren mantener sus nombres en reserva y comentan que son procedentes de Esmeraldas, “nosotras usamos el cabello en extensiones o para las trenzas que son comunes en nuestra cultura, acá muchos se asustan pero hay gente que ya sabe y nos busca”, dijo.
Parecería difícil de creer, pero basta observar un par de minutos para darse cuenta que efectivamente hay varias salcedenses que sin mucho pensarlo se sientan para vender su cabello, así fue el caso de Pamela Torres, quien acudía a la feria de cuyes. “me dijeron le compro su pelo y yo pues accedí”, dijo.
A ella por ejemplo, le pagaron 30 dólares por un mechón de su cabello que casi le llegaba a la cintura, “yo iba al gabinete a que me rebajen porque tenga cargado y se me abulta y acá me hicieron lo mismo pero en vez de yo pagar ellos me pagaron”, agregó entre risas.
Según comentaron, no importan si el pelo está tinturado, reseco o con horquillas, lo único que se toma en cuenta es que sea largo, posterior sería tratado para comercializarlo a clientes que gozan lucir largas y frondosas cabelleras.
