La tarde soleada que embellecía los páramos de Cusubamba, de un momento a otro se tornó lúgubre, pues la muerte llegó a una de las viviendas de la comunidad de Atocha para llevarse a una niña de aproximadamente tres años.
En medio del ambiente de nostalgia, habían dos lados que cayeron en desgracia de un momento a otro; por una parte la madre de la pequeña que lloraba desconsolada por la pronta partida de su primogénita, y del otro el angustiado conductor del vehículo que terminó cobrando la vida de la niña.
Según su versión, él estaba retrocediendo para salir con el carro, cuando escuchó un golpe, al mirar por el retrovisor se quedó congelado de la impresión, pues sobre el piso estaba el cuerpo de la infante.
De inmediato corrió a intentar socorrer a la pequeña, tal fue su desesperación que incluso le dio respiración de boca a boca, quedando con el rostro manchado de rojo por la sangre de la infante.
Hasta el lugar llegó la ambulancia del Cuerpo de Bomberos de Salcedo, pero ya nada de pudo hacer, su corazoncito se detuvo para siempre.
El conductor del vehículo es un ingeniero agrónomo que llegó a la comunidad a cumplir con su trabajo, sin pensar que ese día iba a cambiar por completo su vida.
La niña se encontraba en casa bajo el cuidado de algunos familiares, pues su madre salió a ordeñar al ganado.
Hasta el lugar de los hechos acudió personal policial a tomar procedimientos.
