VANGUARDIA

Casas patrimoniales de salcedo se caen a pedazos

En la calle García Moreno, entre Sucre y Vicente León (junto a almacenes TIA) existe una casa que está considerada como patrimonio material del cantón, a simple vista es evidente al constante deterioro que día a día se enfrenta, pero lo que se aprecia externamente es casi nada en comparación con lo que ocurre por dentro.

Al abrir la puerta se puede observar una pila de escombros que cayeron máximo hace un par de semanas; lo poco que queda del techo genera incertidumbre, pues pareciera que a cualquier momento se puede venir abajo; sólo una de las habitaciones conserva la cubierta; acceder a las demás es imposible, pues el paso está obstaculizado con la madera que antes servía como pilares.

El segundo piso prácticamente desapareció, pero algunos marcos de las puertas aún se niegan a caer y se siguen sujetando a las paredes. Es imposible no tener miedo al caminar por el espacio, pues pareciera una bomba de tiempo que de un momento a otro va a estallar.

Curiosamente está casa fue dividida a la mitad y vendida como dos terrenos separados, parte de la construcción de la vivienda que quedó en uno de los lotes fue tumbada y en su lugar se levantó una nueva y moderna edificación, pero en la otra mitad no se permite hacer lo mismo, por lo que su dueño ha optado por dejarla ahí, pues restaurarla le resulta demasiado costoso.

Como la casa fue partida, no tiene pared propia y se sostiene gracias a unos pingos que se colocaron como «precaución», así lo afirma Diego Bautista, dueño del inmueble, quién también comentó que adquirió la propiedad para potenciarla turísticamente, pero al solicitar en el Municipio la línea de fábrica, se le negó por no cumplir con las condiciones mínimas para funcionar como local.

Al igual que él, 26 personas más en Salcedo han hecho la solicitud para que sus casas dejen de ser patrimoniales, pues esta denominación no les permite derrocar y los obliga a restaurar las edificaciones pero con materiales iguales o semejantes. «Restaurar es más costoso que derrumbar y construir de nuevo», aseveró Bautista.

Casas patrimoniales quieren dejar de serlo

Álvaro Villota, director de Planificación, explicó que el Municipio de Salcedo trabaja en conjunto con el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), con el pedido de desvinculación de 27 viviendas que forman parte de patrimonio material del cantón. La queja se debe a que varias casas han sido mal incluidas en el SIPCE (Sistema de Información del Patrimonio Cultural Ecuatoriano), entidad que califica las edificaciones que son parte del patrimonio del Ecuador.

«Las edificaciones que son consideradas patrimoniales deben cumplir algunos requisitos para constatar que el inmueble no es habitable o estar apto para la restauración y proceder con la desvinculación, uno de estos es hacer los informes Histórico Legal y Municipal Técnico que califica el baremo. La valoración es individual pero la municipalidad intenta unificar el trámite para agilitar la desunión», dijo.

Mientras esto ocurre, las casas continúan deteriorándose y convirtiéndose a la vez en un peligro para quienes transitan por sus frentes o viven a sus alrededores.

EL DATO. En ciudades como Ambato y Quito, mediante ordenanza el Municipio otorga el 50% del dinero necesario para restaurar los techos y fachadas de casas patrimoniales.