Esta problemática no solo se da en el Cementerio Central, sino también en cementerios particulares y de igual forma en camposantos de las zonas rurales.
Durante este 2021, el Cementerio Central de Salcedo ha sido escenario de varios actos delictivos, ya que varias tumbas han sido profanadas con el fin de llevarse huesos de diferentes partes del cuerpo, los cuales son utilizados en diferentes áreas como por la medicina. Este problema ya se ha venido acarreando desde años atrás.
Los cráneos y manos serían las partes que los profanadores de tumbas prefieren, pues según manifiestó Wilson Quispe, administrador del Cementerio, estos serían comercializados a estudiantes de medicina y de igual forma para quienes practican ciencias oscuras o brujería, y los costos de los mismos serían elevados.
Cifra: 7 tumbas aproximadamente han sido profanadas en el 2021 en Salcedo.
“Lastimosamente hemos tenido este inconveniente que la delincuencia están entrándose a robar los restos de los mausoleos particulares que hay en el cementerio, lamentablemente esto está ocurriendo cada dos meses entran a robarse de dos a tres mausoleos y se van llevando, no en su totalidad, pero si partes como son los cráneos y las manos”, comentó Quispe.
En lo que va del 2021 se ha dado aproximadamente siete robos, la noche y madrugada sería el horario donde los roba tumbas ingresan a cometer este delito que únicamente lo realizan en nichos privados, pues en los nichos municipales la labor sería más difícil puesto que a diferencia de los particulares, estos son tapados con cemento y bloque lo que representa más trabajo para los delincuentes.
Dato: Alrededor de 700 dólares sería el valor de un cráneo en el mercado negro
Ante esta situación el Administrador manifiesta que se ha planteado la colocación de una cerca eléctrica y la elevación de las paredes para combatir estos actos. Actualmente existen tres vigilantes o panteoneros que laboran desde las 8:00 hasta las 17:00, por el cierre del cementerio por la pandemia se dedican a vigilar.
“En la noche contamos con un guardia pero lastimosamente el cementerio es bien grande y los delincuentes ingresan sigilosamente”, dijo Quispe. Esta situación alarma a quienes tienen familiares en el camposanto, por ello es que muchos ya están reforzando las seguridades, para que así el descanso de sus seres queridos no se interrumpido.
