Tras su apertura en agosto, las actividades comerciales en la plaza ubicada en el barrio Anchiliví se normalizan. Compradores y vendedores de animales acuden desde tempano a realizar su actividad, en el lugar se adecuaron medidas de bioseguridad para que la feria se desarrolle con precaución y se minimice el posible contagio de Covid-19.
Para Juan T., comerciante de ganado del sector oriental, los cinco meses que pasó cerrada la plaza fueron de perdida, y tuvo que dedicarse a otras actividades en su casa, “la pandemia nos tuvo encerrados tanto tiempo sin poder salir a vender los animales y sin poder tener ingresos para la casa, tuvimos que dedicarnos a trabajar en el campo. Pero ahora poco a poco estamos volviendo no como antes, pero algo es algo”.
Los días que esta permitido realizar esta actividad comercial son los lunes y miércoles, de los cuales se ha destinado el primer día únicamente para la venta de cerdos y ovejas mientras que el segundo para la comercialización de vacas, toros y terneros. Las dos ferias se efectúan en horario de 06h00 hasta las 12h00, como estableció el COE.
Para Doña Rosaura, quien acudió a vender su vaca menciona que el bajo precio de la leche le obliga a vender su ganado, “los lecheros no quieren llevar la leche, dicen que la fábrica no quiere coger, y antes me avisaron que ya hay feria tocó salir a vender los animalitos para poder comprar alguna cosita”.
Los compradores y vendedores están distribuidos en cuatro plataformas y por el riesgo de contagio en el interior ya no se permite la venta de comida; en esta zona se ubicaron ocho lavamanos para el aseo constante de quienes asisten.
